Vencer la timidez

Cuando la timidez pasa de un cierto límite que podría considerarse normal y pasa a ser un grave problema para quien la padece, se deben de tomar ciertas medidas para intentar vencerla o por lo menos disminuirla hasta el punto en el que no afecte a las relaciones sociales. Para lograr vencer a la timidez, lo primero y más importante será tomar conciencia del problema que se tiene y la determinación de cambiarlo. Este es el primer paso que se tiene que dar para vencer un problema de timidez. A partir de ahí, es importante poner los medios para aumentar la autoestima y la confianza que uno tiene en sí mismo, ya que eso tendrá una gran influencia sobre su timidez. Una persona que se sienta más segura de si misma podrá expresarse y relacionarse con las demás personas con mayor facilidad y conseguirá además disfrutar de las relaciones sociales.

A continuación te dejamos algunos consejos que puedes poner en práctica para mejorar tu timidez y la manera de relacionarte con las demás personas:

  • Acéptate como eres y no tengas miedo de mostrarte ante los demás. Si tú mismo no te aceptas, difícilmente lo harán los demás. No sirve de nada actuar de manera diferente a como se es en realidad por miedo a ser rechazado. Si alguien no te acepta como eres, quizás no sea la relación que más te convenga. En el último de los casos, tampoco tiene sentido que te quieran por algo que no eres en realidad.

  • Para vencer la timidez, deberás afrontar los miedos y las situaciones que provocan la timidez. No tiene ningún sentido aislarse y evitar relacionarse con las demás personas. Lo mejor es hacer frente a estas situaciones en lugar de esquivarlas y poco a poco se irán haciendo más llevaderas.

  • Piensa en positivo. No pienses que puedes equivocarte, que se reirán de tus errores, que vas a salir mal parado, etc. Trata de ser más optimista, y ver el lado positivo de las cosas. Todo el mundo se equivoca, e incluso tu mismo puedes reírte junto con los demás de tus propios errores y aprender de ellos.

  • No intentes dilucidar lo que pensarán los demás. Evita pasarte horas pensando, “que dirá la otra persona si yo le digo..”, “pensara mal de mi si hago…”, “se reirán de mi si digo …” Si intentas pensar en lo que pensarán o como reaccionarán los demás, lo más probable es que no estés en lo cierto. Deja que los demás formen sus conclusiones, no te anticipes a ellos, ni actúes en base a lo que crees que pueden pensar o decir los demás.

  • Habla con seguridad y con convicción. No dudes en decir lo que crees y si realmente estas seguro de algo, no temas decirlo, ni lo digas con inseguridad. Todo el mundo tiene derecho a tener sus propias opiniones y debes sostener con convicción y seguridad lo que crees.

  • Recuerda siempre que tus opiniones valen tanto como las opiniones de los demás. Tienes el mismo derecho que los demás a estar triste o contento, a sentirte bien o mal, a expresar lo que te pasa, etc. Tus problemas son tan importantes como los de los demás. Estar siempre pendiente de los demás y ser demasiado “bueno”, es una manera de disfrazar la timidez y la baja autoestima. Es importante ocuparse de uno mismo, saber que los problemas de uno también valen y saber decir que no aunque a veces haya que hacer frente a las demás personas.

  • Hablar del problema de timidez con tus amigos y personas mas allegadas puede ayudarte a superarlo. Seguramente sabrán entenderlo e intentarán ayudarte a superar estos problemas. Las demás personas pueden ayudarte a expresarte, a contar tus problemas, y a mostrar tus gustos y opiniones.

  • Cuando hables con una persona, intenta mirarle a los ojos, en lugar de fijar la mirada en el suelo o en alguna pared cercana.

  • Si al principio los temas de conversación no te salen naturales, debes planificar posibles temas de conversación.

  • Debes tratar de expresar aquello que tienes ganas de hacer. Hay que evitar que los demás siempre decidan por ti. Es importante saber decir, “hoy no tengo ganas de hacer tal cosa”, o “hoy quiero ir al cine a ver tal película”. No es bueno estar siempre aceptando lo que dicen los demás aun en contra de la voluntad propia. Si odias las películas de terror y te gustan las comedias, no es justo que siempre te calles y aceptes ir a ver las películas de terror solo por miedo a expresar lo que opinas.

  • En los casos más extremos, podría ser necesario acudir a un psicólogo o especialista que te pueda ayudar a superar este trastorno. Cuando ya se ha intentado todo y aun así no se logra superar la timidez o cuando la timidez ha alcanzado un grado muy severo, es importante acudir a alguien que pueda ayudarnos a entender el origen de nuestro problema para intentar superarlo de raíz.