Cromoterapia

La cromoterapia es una práctica que consiste en el uso de colores para el tratamiento de enfermedades físicas y emocionales. La cromoterapia entiende que cada color emite vibraciones particulares que estimulan de distinta manera a nuestro cerebro y producen efectos diferentes en nuestro cuerpo.

La cromoterapia utiliza 8 colores que son: el magenta, el violeta, el azul, el turquesa, el verde, el amarillo, el naranja y el rojo. La cromoterapia presupone que los colores tienen la capacidad de inspirar, excitar, calmar, alterar o equilibrar nuestras percepciones, por lo que se los considera instrumentos terapéuticos por excelencia. .

Rojo. Su principal característica es la estimulación. Se utiliza en tratamientos como bronquitis, anemia, escalofríos, reuma, frigidez, tuberculosis, esterilidad, hipotensión. Si la persona abusa, puede presentar estados de irritación y fatiga.

Naranja. Su principal característica es la energía y la vitalidad. Se utiliza en tratamientos como asma, calambres, desgarros, fracturas, síntomas de la menstruación, epilepsia, trastornos mentales y musculares. El uso del color naranja ayuda a aumentar el optimismo y a lograr un equilibrio y armonía interior. Estar bien con uno mismo permitirá mejorar las relaciones interpersonales.

Amarillo. Su principal característica es que es un eficaz antidepresivo. Estimula todo aquello relacionado con el sistema nervioso. Cuando se utiliza en tratamientos para mejorar la concentración, alivia los síntomas de la depresión, problemas de digestión, en casos de reumatismo, inflamaciones, dolores de cabeza, estreñimiento, alteraciones en la piel, parásitos, trastorno bipolar (maníaco depresivo)

Turquesa. Su principal característica es que refuerza las defensas. Se utiliza para tratar el Sida o las enfermedades del sistema respiratorio.

Verde. Su principal característica es la armonía y el equilibrio. Es eficaz para producir la regeneración celular. Se utiliza para tratar tumores malignos, enfermedades cardíacas, dolores de cabeza, para fortalecer el sistema inmunológico, los trastornos de sueño y las alteraciones a nivel emocional.

Azul. Su principal característica es dar paz y calma. Se utiliza en tratamientos para la incontinencia urinaria, el insomnio, problemas de oído y garganta, tratamiento del estrés, hipertensión, hemorragias, dolores de muela, llagas bucales, epilepsia, espasmos.

Violeta. Su principal característica es la intuición y la calma. Se utiliza en tratamientos para eliminar toxinas, tratar inflamaciones, la esquizofrenia, cataratas, enfermedades de la piel, indigestión, cáncer, tumores, SIDA, neumonía, asma y angustias emocionales severas.

Magenta. Su principal característica es la espiritualidad. Utilizado en tratamientos para tratar el zumbido de oídos, casos de sinusitis, quistes y desprendimiento de retina. Además está indicado para tratar las alteraciones nerviosas y los cambios de humor repentinos.

La cromoterapia puede llevarse a cabo de diferentes maneras, como son:

  • Ubicarse en una habitación con las paredes blancas y proyectar una luz con el color deseado. Esto debe realizarse durante unos 30 minutos, prestando atención a los cambios que el cuerpo experimenta cuando se visualiza el color.
  • Utilizar ropa e indumentaria del color elegido.
  • Comer alimentos de los colores que estén indicados. Por ejemplo, si decides utilizar el color verde porque quieres armonizarte y fortalecer tu sistema inmunológico, recomiendan que ingieras mayor cantidad de alimentos de ese tono (lechuga, rúcula, acelga, pepinos, entre otros).
  • Llenar botellas de colores con agua. Dejarla reposar al sol por 4 horas. Tomar esa infusión a pequeños sorbos al despertar.

Los efectos de la cromoterapia pueden verse a partir de 15 días de comenzado el tratamiento. Si el paciente recurre a un centro de salud para realizarse este tratamiento, estará bajo la supervisión médica. En caso de que utilice medios más caseros (como el uso de ropa de un color determinado o el consumo de alimentos de un color) deberá aprender a leer en su organismo si el tratamiento ha tenido o no el efecto deseado.