Autoestima

La autoestima se podría definir como el concepto y la valoración que uno tiene de si mismo. Se trata de un aspecto muy importante en la vida de toda persona, ya que puede tener una gran influencia en su forma de actuar, de comportarse, de relacionarse y de desenvolverse en los diversos ámbitos de la vida.

La autoestima se forma a través de diversos procesos internos y de la relación con el entorno y las demás personas. La baja autoestima puede provocar un sinfín de problemas y trastornos que pueden afectar psicológicamente a quien la padece.

Las personas que tienen una alta autoestima, son más felices, logran mejor lo que se proponen, se relacionan con mayor facilidad con las demás personas y suelen ser más apreciados y respetados por los demás.

En el lado opuesto, una persona con baja autoestima se puede sentir angustiada, atormentada y es posible que no logre lo que se propone ni pueda plantearse grandes metas. A una persona que tiene una baja autoestima, posiblemente le costará relacionarse con los demás y posiblemente no será ni tan respetado ni tan tenida en cuenta por los demás como lo sería si tuviera una alta autoestima. El racional que se esconde detrás de esto es que si una persona no se aprecia ni se respeta, difícilmente loo harán los demás.

La formación de la autoestima comienza desde muy pequeños. Durante la niñez las relaciones con las demás personas y con los padres juegan un papel muy importante en la formación de la autoestima. El sentirse parte de un grupo, y sentirse aceptado y querido por los demás es imprescindible para que los niños logren construir una autoestima elevada. En esta etapa de la vida, es importante que los padres estén atentos al comportamiento de sus hijos para asegurarse de que contarán con los ingredientes necesarios para tener una buena autoestima, ya que durante la niñez se estarán creando los cimientos de la autoestima que se tendrá de adulto. Aunque la formación de la autoestima en la niñez es muy importante, esto no implica que una persona adulta que tiene una baja autoestima, no pueda aumentarla y mejorarla en su edad adulta.

Durante la adolescencia, la autoestima también juega un papel clave ya que las relaciones con las demás personas ocupan un lugar aún mas importante que durante la niñez. Los adolescentes necesitan constantemente sentirse aceptados y queridos por sus compañeros y saber que pueden agradar a las personas del sexo opuesto.

Cuando una persona tiene problemas de autoestima, se podrá encontrar con una gran cantidad de problemas en el transcurso de su vida. Los problemas más habituales son:

  • Tristeza y depresión

  • Timidez excesiva y problemas para relacionarse con los demás.

  • Dificultad para plantearse metas y objetivos y para lograrlas.

  • Apatía y desinterés por todo o casi todo en la vida

  • Dificultad para imponerse y expresar gustos, opiniones, ideas y otros aspectos.

  • Problemas de personalidad.

  • Dependencia, económica, afectiva, laboral, etc.

Por todos estos motivos, es importante trabajar sobre nuestra autoestima, saber aceptarnos, conocernos, y tener confianza de que una misma, si se lo propone y pone los medios, podrá elevar y mejorar su autoestima.