Cuando la Imagen se Convierte en una Obsesión

La moda, la televisión, la publicidad y otros medios nos bombardean constantemente con imágenes de mujeres bellas, sensuales, muy femeninas, con cuerpos extremadamente delgados. Esa imagen se repite constantemente a través de las revistas, los calendarios, la publicidad y los programas de televisión.

La moda actual vende que ese estereotipo de belleza es lo que llevará al éxito tanto a hombres como a mujeres, dando a entender que quien no cumple con estos cánones preestablecidos, no podrá triunfar. Esta tendencia se ha convertido en una amenaza para la salud de muchas personas, especialmente de chicas jóvenes,  pues detrás de esa obsesión por una imagen corporal perfecta se esconden enfermedades como la anorexia, la bulimia y la vigorexia. Todas estas enfermedades pueden llevar a la muerte.

Anorexia nervosa. La anorexia es un trastorno de la alimentación que padecen hombres y mujeres de cualquier edad y clase social. Este desorden se caracteriza por el miedo a aumentar de peso y una percepción distorsionada de la imagen del propio cuerpo. Estos sentimientos y sensaciones hacen que la persona intente disminuir de peso rápidamente ayunando y reduciendo el consumo de alimentos. Las personas anoréxicas se miran al espejo y se sienten gordas, aún estando muy delgadas. Como síntomas comunes de un anoréxico podemos resaltar la pérdida de peso considerable, usos de enemas, diuréticos y laxantes, deshidratación, depresión y amenorrea, entre otros.

Bulimia. La bulimia es un trastorno de la alimentación que hace que las personas sean incapaces de controlar sus ganas impulsivas de comer. En este caso y a diferencia de la persona anoréxica, un bulímico comerá comida en cantidad y en cortos períodos de tiempo. Esta situación le hará sentir culpable y vergüenza lo que las llevará a provocarse el vómito de manera compulsiva para compensar el atracón.

Los bulímicos en general tienen un peso normal y eso hace que sea difícil detectar los que tienen esta enfermedad. Después de muchos años de padecer la enfermedad, un bulímico puede sufrir la perforación del esófago producto de la acción de los jugos gástricos estomacales y de una desnutrición crónica. 

Vigorexia. La vigorexia es un trastorno emocional que provoca una distorsión de la imagen corporal: el vigoréxico se ve a sí mismo como débil y falto de tono muscular, lo que trae como consecuencia que pase largas horas en el gimnasio, realizando ejercicio físico de manera compulsiva. Pueden padecer vigorexia tanto hombres como mujeres, aunque la vigorexia la padecen en mayor medida los hombres. Los vigoréxicos pasan las horas del día realizando una actividad física extrema y una dieta rica en proteínas para aumentar su musculatura. Esta situación se torna más peligrosa aún para aquellos que ingieren anabólicos y esteroides para aumentar su masa muscular. Como consecuencia de ese hábito, pueden observarse problemas hepáticos y cardíacos graves, baja autoestima, depresión, alteración en el metabolismo, disfunción sexual, infertilidad, cáncer de próstata, entre otras.

El tratamiento de cualquiera de estas enfermedades requiere de una cuidadosa evaluación psicológica, psiquiátrica y clínica. En general, se cumplen con dos objetivos: intentar normalizar la alimentación y estabilizar emocionalmente al enfermo. En casos extremos, cualquiera de estas enfermedades puede llevar a la muerte.