La Importancia de ser Optimistas

Muchas personas viven las mismas situaciones o situaciones muy similares y sin embargo reaccionan ante ellas de maneras muy distintas. Cada persona reacciona de acuerdo a experiencias que ha tenido anteriormente, pero también influye mucho su personalidad y especialmente lo optimistas o pesimistas que son. Cuando una persona es muy pesimista, se tomará cualquier adversidad de la vida de una manera mucho más drástica que si no lo es. En cambio las personas positivas y optimistas evitarán que estas situaciones les afecten en demasía e incluso sacan conclusiones positivas de las adversidades. Ser positivo no significa tomarse todo como si nada importara, sino que se trata de buscar el lado bueno de las cosas. Las personas positivas aprecian las cosas buenas de la vida, los momentos de alegría y felicidad, y tratar de ver las cosas malas desde una perspectiva distinta. Por más malo que todo pueda parecer, siempre buscan y encuentran el lado positivo y hasta de la más terrible crisis sacan enseñanzas y conclusiones positivas. De hecho, la palabra “crisis” en chino también quiere decir oportunidad, lo cual significa que aun en el peor momento se puede rescatar algo positivo ya que una crisis es siempre una oportunidad de empezar de nuevo.

Ser optimista en la vida ayuda muchísimo, ya que una persona optimista seguramente tendrá una capacidad mayor de controlar  sus emociones sin permitir que estas le afecten negativamente. Una persona optimista tampoco se tomará a la tremenda cualquier hecho que le afecte o lo que lo demás puedan pensar de uno. Ser optimista tampoco quiere decir que nada deba importarte, sino que se trata de conjugar la capacidad de abstraerse de los hechos y situaciones para poder pensar de una manera mas racional y buscando el lado positivo que nos permita crecer y aprender de lo ocurrido, sin necesidad de que nos afecte negativamente ni dejando que la situación nos sobrepase.

Y una parte importante a tener en cuenta es que mientras nosotros no podemos influir sobre muchas de las cosas que nos ocurren, sí podemos hacerlo sobre como nos afectan aquellas cosas que ocurren, y ahí es donde debemos poner nuestro esfuerzo. Por poner un ejemplo, es posible que la empresa en la que trabajamos se vaya a la quiebra y que como consecuencia de esto, nos quedemos sin trabajo. Por muy optimistas o positivos que seamos, no cambiaremos esta situación que se escapa un poco de nuestro control. Sin embargo, lo que si puede ser distinta en esta situación es nuestra actitud y cómo reaccionamos ante esta situación. Una persona pesimista se quedará parada, lamentándose de su suerte y pensará que en la situación actual de crisis, no conseguirá un nuevo trabajo. Si aún así decide buscar trabajo,  afrontará la búsqueda de empleo con esta mentalidad, es decir, convencida de que no va a encontrar empleo y hará las entrevistas que surjan sin ninguna convicción. En cambio, una persona optimista se dará cuenta de que esta situación que le ha pasado le ha ocurrido antes a muchas otras personas que han salido adelante y que ella o él también saldrá adelante y victoriosa de esta situación. Pensará en qué empresa le gustaría trabajar y en qué puesto y se pondrá a pensar en formas para tener una entrevista en esa empresa para poder convencerles de su valía y de que le contraten. Ante una negativa en la primera empresa, aprenderá de los motivos por los que cree que no le han cogido (por ejemplo, porque ha contestado mal a algunas preguntas o no llevaba preparada su respuesta a otra) y encarará con energía y optimismo su siguiente entrevista. Además y lo que es muy importante, esa misma persona trasmitirá su optimismo y energía positiva durante estas entrevistas, causando una buen impresión.

Ante la misma situación, una persona negativa pensará que ahora es imposible encontrar trabajo, y lamentará el por que tenía que pasarle a él o a ella esto y qué mala suerte que tiene. Se dirá cosas tales como: Qué malo quedarse si trabajo, ahora que es imposible encontrar un nuevo trabajo, etc, etc.

Ante esta misma situación y de estas dos personas ¿quién crees que será la que conseguirá un trabajo?, ¿A quién se lo darías tú si tuvieras que elegir a una u otra? Esto es solo un ejemplo, pero puede ser aplicable a cualquier otro aspecto o circunstancia de la vida. Por estos motivos, es especialmente importante poder encarar las situaciones y los problemas con una actitud positiva y optimista. A continuación te damos algunas recomendaciones prácticas que puedes seguir para ser más optimista y encarar mejor las situaciones y problemas que te ocurren.