Reflexología

La reflexología consiste en realizar masajes especiales en las manos y en los pies para mejorar el funcionamiento de diferentes órganos del cuerpo. La reflexología entiende que en las manos y en los pies hay puntos específicos que tienen conexión directa (por vía nerviosa) con el funcionamiento de los órganos de cuerpo. En este contexto, supone que un masaje accionando esos puntos contribuye a mejorar la calidad de vida y a prevenir las enfermedades. Si bien las áreas principales de la reflexología son los pies y las manos, también puede practicarse reflexología en el rostro, cuello, abdomen y espalda.

¿Cómo se realizan los masajes tradicionales (en pies y manos)?

  • En el caso de los pies, la posición más habitual es que el paciente apoye sus pies sobre un cojín (que casi siempre se ubica en las rodillas del masajista, que suele estar sentado en el suelo). Esto permite que pueda trabajar más cómodo. En el caso del masaje en las manos, se sugiere que el paciente se acueste sobre la camilla y se ponga cómoda, con los brazos relajados, casi pegados al cuerpo.
  • Una vez colocados en posición, ambos participantes (tanto el masajista como el paciente) deben asegurarse de que no hay ningún objeto que pueda perjudicar el masaje (como una pulsera, un reloj, un anillo o similares).
  • Se realizan masajes en círculos. La presión que se ejerce es profunda y los movimientos lentos. Cada punto es masajeado por lo menos un minuto. La duración de cada sesión variará en función de los efectos que se desee conseguir: si se desea únicamente relajar, puede estimularse media hora cada pie (o mano), en el caso de que se persiga un fin terapéutico, se recomienda no masajear más de un cuarto de hora (cada extremidad, sea pié o mano). 
  • Mientras se lleva a cabo el masaje, se recomienda que el paciente realice ejercicios de respiración profundos para lograr un estado de relajación aún mayor.
  • Una vez finalizada la sesión de masajes, se recomienda que el paciente tenga un pequeño descanso y que no se levante bruscamente de la camilla.

La reflexología se puede practicar tanto en hombres como en mujeres de cualquier edad. Está indicada para tratar problemas respiratorios y digestivos, alteraciones del estado de ánimo y estrés, desequilibrios hormonales, dolores de espalda y jaquecas permanentes, desórdenes digestivos y gastrointestinales, entre otras.

Esta técnica puede ir acompañada de aromaterapia o Reiki para conseguir una mejor relajación. Según los reflexólogos, una persona puede ver alguna mejoría en su enfermedad después de 6 ó 7 sesiones de reflexología, aunque todo dependerá del caso particular de cada paciente. En España, el precio de una sesión de reflexología puede rondar, en promedio, los 30 Euros.