Sonambulismo

 

El sonambulismo es un desorden del sueño que se caracteriza porque una persona realiza determinadas actividades (como caminar o comer) mientras duerme. Este tipo de episodios ocurre con frecuencia durante la etapa de sueño profundo NREM (es decir, cuando no se evidencia Movimientos Rápidos de Ojos), aunque puede aparecer en cualquier etapa del sueño.

Un episodio de sonambulismo puede durar unos segundos, minutos y más tiempo. Es frecuente que un sonámbulo realice actividades como caminar, comer, mover muebles, ir al baño, incluso hasta conducir estando realmente dormido. A simple vista, la expresión del rostro y del cuerpo en general es el de una persona despierta, aunque esté completamente dormida. Se estima que el sonambulismo afecta entre el 5 y el 15% de la población general.

Las causas del sonambulismo no se han encontrado aún. Los especialistas atribuyen relación con el cansancio, la falta de sueño, períodos de ansiedad, trastornos mentales, reacciones adversas a drogas, medicación u o alcohol, o simplemente a cuestiones genéticas. Este trastorno puede ocurrir a cualquier edad, aunque es más común en los niños.

Los síntomas del sonambulismo son:

  • Ojos abiertos durante el sueño (aunque se duerma profundamente).
  • Movimientos (pararse, caminar, comer, mover objetos, entre otras)
  • Cierta confusión al despertar
  • Irritabilidad con aquellos que los despiertan.
  • Imposibilidad de recordar haber tenido un episodio de sonambulismo.
  • Incoherencia en el relato estando sonámbulo.

 En general, no existen tratamientos para combatir el sonambulismo. Una visita al médico puede ayudar a descartar algún tipo de enfermedades o para orientar al paciente a sesiones de psicoterapia. Es probable que el profesional indique el consumo de algún tranquilizante leve para administrarse durante la noche.

Es frecuente que el sonámbulo padezca lesiones pues suele golpearse mientras camina dormido. Para reducir este riesgo, se recomienda que duerman en camas bajas (no literas), que se bloqueen los accesos a la escalera, que se pongan puntas de goma en las mesas y otros muebles que puedan resultar peligrosos, que se ponga llave a las puertas y que se aseguren que no se podrán abrir las ventanas. En otro orden, se recomienda que la persona sonámbula realice actividad física al aire libre durante el día, evite el consumo excesivo de alcohol, e intente eliminar los períodos de estrés. Si utiliza alguna pastilla antidepresiva y padece sonambulismo, es conveniente que vaya al médico porque la misma medicación puede ser un desencadenante clave de ese trastorno del sueño.

El sonambulismo tiene varios mitos. El más difundido es aquel que dice que no se debe despertar a una persona sonámbula. Esto no tiene ninguna base científica. Además, despertar al sonámbulo y llevarlo nuevamente a la cama suele ser la mejor opción para evitar que pueda lesionarse.