Talasoterapia

La talasoterapia es una práctica terapéutica que consiste en utilizar elementos marinos como el agua, el barro, las algas, y hasta la propia brisa marina para generar un bienestar tanto físico como emocional en la mujer o el hombre. Generalmente se indica como complemento de un tratamiento médico y puede realizarse en centros especializados (que cuentan con supervisión médica) o directamente recibirlo en el mar, aprovechando las propiedades del agua, el viento y los efectos de las olas.

Los elementos marinos tienen unas propiedades especiales que contribuyen al buen funcionamiento del cuerpo humano.

  • Agua Marina. Los compuestos del agua marina son casi idénticos a los del plasma sanguíneo. Como consecuencia de esto, las propiedades del agua marina permiten que en el organismo se realice un procedimiento de osmosis (traspaso de sustancias) gracias al cual se equilibran aquellas áreas que tienen grandes concentraciones de sal con aquellas que poseen bajos niveles, logrando una armonía. Se recomienda que para facilitar este tipo de procesos, la temperatura del agua sea similar a la corporal (35/37 grados). El calor permite la absorción de elementos marinos importantes como el yodo y el sodio a través de la piel (promoviendo su renovación en el cuerpo). Si la persona está en el mar, el oleaje además producirá un hidromasaje muy placentero sobre el cuerpo, aunque en este caso, no habrá control externo sobre la intensidad, se corre el riesgo de caerse y lesionarse y la temperatura del agua no será la más adecuada.

  • Algas Marinas. Las algas se nutren de sustancias marinas (vitaminas, hierro, calcio, minerales y proteínas). Al aplicar las algas sobre el cuerpo, estos nutrientes pasan a través de la piel al organismo, trasladando así los efectos medicinales de las algas al organismo. Las algas tienen propiedades antivirales, antitumorales y antibióticas.

  • Fango o lodo de mar. El barro o lodo marino tiene propiedades similares a las de las algas. Cuando el lodo marino se pone en contacto con el organismo, el barro pasa muchos de los nutrientes que concentra directamente al organismo que los va absorbiendo. Generalmente el fango o lodo se aplica untándolo sobre el cuerpo. Después se colocan envolturas de papel y de telas especiales para generar el calor necesario para que penetren los nutrientes en el organismo a través de la piel.

  • Brisa de Mar. El aire o brisa que viene del mar contiene pequeñas gotas invisibles de agua marina. Estas gotitas contienen yodo y ozono y tienen en el organismo unos efectos similares a los que tiene el agua de mar. Tiene propiedades relajantes y antibióticas. Además mejoran el sistema inmunológico.

Se aconseja realizar talasoterapia cuando se desea:

  • Disminuir los dolores corporales.
  • Mejorar la circulación sanguínea.
  • Rehabilitarse después de una cirugía, sobre todo aquellas cirugías que involucren el sistema óseo.
  • Tratar la osteoporosis o los traumatismos severos.
  • Acortar los períodos de recuperación después de una cirugía.
  • Tratar enfermedades respiratorias (como la faringitis y los procedimientos asmáticos).
  • Disminuir los edemas musculares.
  • Tratar los síntomas de la menopausia.
  • Tratar la soriasis.
  • Tener un sueño reparador y evitar el insomnio.
  • Mejorar el rendimiento laboral y sexual.
  • Tratar los síntomas de la depresión.
  • Atenuar los efectos del estrés.
  • Combatir la flaccidez y la celulitis.
  • Mejorar el aspecto de la piel y verse más joven.

Se aconseja que no se sometan a un tratamiento de talasoterapia aquellas personas que tengan alergias, enfermedades infecciosas, cardiorrespiratorias, presión arterial alta o hipotiroidismo. En cualquier caso, lo más recomendable es consultarlo con su médico o doctor.

Los efectos de la talasoterapia pueden percibirse cuando se ha realizado el tratamiento 7 días seguidos. La talasoterapia suele aplicarse en centros que cuentan con piscinas con chorros a presión, en baños o duchas, Estas son las formas más habituales. En cada sesión terapéutica, el médico determinará si se aplica sólo agua o si se combina la aplicación de agua con algas y lodos (fango o barro) marinos.

Una persona que desee realizarse un tratamiento con talasoterapia debe prestar una especial atención sobre si el lugar en el que se realiza el tratamiento cumple o no con las condiciones de higiene y tiene profesionales especializados en este tipo de terapia. Una vez decidido el lugar de aplicación, una consulta con el médico bastará para que este prescriba cual es la técnica más adecuada en función de la patología que el paciente quiere tratar.