Meditación

La meditación es una práctica milenaria que tiene como objetivo conseguir en quien la practica un estado de reposo mental. Siguiendo ciertos pasos, la persona que practica meditación puede lograr una relajación tal (tanto física como emocional) que le permita explorar en su interior. Quienes practican la meditación coinciden en afirmar que un organismo relajado es el primer paso hacia la búsqueda del ser interior. Y cuando una persona consigue encontrarse consigo misma, alcanza un bienestar interior que le ayuda a afrontar las situaciones de la vida cotidiana de una manera más sana y saludable.

Aprender a meditar es sencillo; en la actualidad hay muchos libros, videos y revistas que promueven los métodos más populares. Los pasos básicos para lograr la meditación podrían resumirse en 4:

  • Elegir una postura cómoda. Para practicar la meditación, la postura es fundamental, ya que te ayuda a sentirte relajada y cómoda. El ambiente en el que se practica la meditación debe ser cálido y armónico, sin ruidos molestos que podrían dificultar la concentración.
  • Se debe de prestar una especial atención a la respiración. Una vez colocada en una postura agradable, se debe de empezar a realizar ejercicios de respiración profundos y pausados. A partir de este simple ejercicio, se pueden empezar a relajar las diferentes partes del cuerpo. Se recomienda que, en cada respiración contenida, se preste una especial atención a la forma como reaccionarán los músculos. Este aspecto favorecerá la relajación.
  • Seguidamente, el ejercicio se traslada a la mente. En este momento, se debe de prestar una especial atención a cómo la respiración va ayudando, poco a poco, a generar un estado mental de paz y armonía. Una se debe despojar de todo tipo de pensamientos ajenos o molestos.  Cuando los ejercicios de respiración se prolongan, se consigue un estado de concentración tal que genera un bienestar físico, emocional y mental. La meditación es una práctica que ayuda a conseguir un silencio interior que permite reconocer los aspectos positivos de la personalidad y a manejar las emociones. 
  • Para abandonar la meditación, la persona debe incorporarse nuevamente a la realidad de manera suave y evitando los movimientos bruscos.

La meditación busca encontrar un estado de concentración y paz que sea beneficioso para el cuerpo y para la mente. Aquellos que practican la meditación sostienen que pueden practicarla en el hogar, siempre y cuando el entorno sea el adecuado (es decir, que haya tranquilidad y no haya ruidos molestos) y recomiendan que el tiempo total de meditación no exceda la hora y media diaria. En el caso en que la persona desee potenciar los efectos de la relajación, puede acompañar la meditación con un poco de música suave y aceites esenciales de la aromaterapia.

La meditación ayuda a una persona a conseguir y mantener un estado de paz y de concentración durante el día, así como otros beneficios tales como:

  • Reducir los estados de ansiedad y estrés;
  • Mejorar la autoestima y la concentración;
  • Mejorar el ánimo personal (y en consecuencia, las relaciones interpersonales);
  • Generar una conciencia mayor del presente;
  • Reducir los problemas de insomnio,
  • Mejorar el descanso por la noche,
  • Mejorar la capacidad de resolver problemas cotidianos que parecían difíciles.